Antes de actuar, ordenemos lo que está ocurriendo.
En estos casos importa tanto lo vivido como la forma de acreditarlo. Mensajes, correos, testigos, licencias, denuncias internas y respuestas de la empresa pueden ser relevantes.
- Maltrato, burlas o descalificaciones reiteradas
- Amenazas de despido o represalias
- Aislamiento o retiro injustificado de funciones
- Denuncias sin investigación adecuada
- Vulneración de la integridad psíquica, honra o privacidad
